“No existen indicios de que las bebidas energéticas tengan algún efecto específico (negativo o positivo) sobre los adultos o adolescentes en combinación con la ingesta de alcohol. El año pasado la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) determinó que es improbable que la cafeína interactúe de forma adversa con otros ingredientes típicos de las bebidas energéticas o con el alcohol. No obstante, cualquier consumo de alcohol deberá hacerse con moderación, ya sea en combinación o no con una bebida energética”.

 

Postura de la EDE: Seguridad sobre el consumo de bebidas energéticas en combinación con alcohol

Acogemos con satisfacción el trabajo de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) con respecto a la seguridad de la cafeína de todas sus fuentes. Esta directriz emitida por la autoridad europea líder en evaluación del riesgo en alimentos se basa en principios científicos solidos y será de gran valor tanto para los reguladores como para los consumidores. La opinión de la EFSA confirma la seguridad del consumo diario de cafeína de hasta 3 mg por kg de peso en niños y adolescentes (3-18 años) y hasta 400 mg en adultos. También acogemos con satisfacción la conclusión de la EFSA de que es improbable que la cafeína interactúe negativamente con otros constituyentes típicos de las bebidas energéticas o con el alcohol. Esta opinión también vuelve a confirmar la seguridad de las bebidas energéticas y de sus ingredientes y por lo tanto no ofrece ninguna justificación para regular a las bebidas energéticas de manera diferente que a los principales contribuidores del aporte diario de cafeína en todos los grupos de edad, es decir, el té, el café, el chocolate y otras bebida sin alcohol. Una lata de 250 ml bebida energética contiene, por regla general, aproximadamente la misma cantidad de cafeína que una taza de café (80 mg).

Para más información:

http://www.efsa.europa.eu/sites/default/files/corporate_publications/files/efsaexplainscaffeine150527.pdf