Las bebidas energéticas contienen cafeína como principal ingrediente. Algunas personas son sensibles a la cafeína y al consumir productos que contienen cafeína pueden sufrir agitación o incluso insomnio.

En su dictamen científico sobre la seguridad de la cafeína de 2015, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) declara que las dosis de cafeína de alrededor de 1,5 mg/kg de peso corporal pueden aumentar la latencia de sueño y reducir la duración del sueño en algunas personas, especialmente si se consumen poco antes de irse a dormir. Las bebidas energéticas contienen aproximadamente la misma cantidad de cafeína que una taza de café de filtro casero. Las etiquetas de las bebidas energéticas indican con toda claridad el contenido de cafeína de la bebida. Esto permite a los consumidores tomar decisiones con conocimiento de causa. En general, las personas que reaccionan con sensibilidad a la cafeína, renuncian a consumir bebidas energéticas.