El gluten es una proteína presente en el trigo y cereales afines. Debido a sus características adherentes y viscoelásticas, que proporcionan consistencia al producto final, se utiliza en el pan y los productos de panadería, los alimentos procesados industrialmente y los cosméticos.

Las personas celiacas, con intolerancia permanente al gluten, muestran reacciones negativas a los alimentos que contienen gluten. Las personas afectadas intentan evitar todos los productos con trigo y cereales. Una alimentación sin gluten requiere una lectura meticulosa de las etiquetas de los productos para poder evitar exposición a las fuentes ocultas de gluten.

Según el reglamento UE 1169/2011 sobre la información alimentaria al consumidor se debe destacar en la etiqueta la presencia de gluten en caso de que el producto final lo contenga. Esto también se aplica a las bebidas energéticas.