La cafeína se encuentra de forma natural en numerosas plantas como granos de café, hojas de té, granos de cacao, nueces de cola, guaraná y mate. Además la cafeína se puede obtener sintéticamente. No existe ninguna diferencia entre cafeína natural y sintética, ambos tipos de cafeína son seguros y aptos para el consumo.

La cafeína es un ingrediente típico de las bebidas energéticas, que normalmente contienen 32 mg por 100 ml. Desde hace siglos, los científicos estudian los efectos excitantes de la cafeína. Recientemente la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), una autoridad independiente responsable de evaluar los riesgos relacionados con la seguridad de alimentos y piensos en la Unión Europea, evaluó positivamente los efectos de la cafeína en la salud, en concreto el aumento de la resistencia física, la capacidad de resistencia y el menor esfuerzo en caso de actividad física.

En la Unión Europea existen disposiciones respecto al etiquetado de las bebidas que contienen cafeína en una cantidad superior a 150 mg por litro (Reglamento 1169/2011 (UE) sobre la información alimentaria facilitada al consumidor). De acuerdo con este reglamento, las bebidas energéticas deben indicar en su etiqueta: “Contenido elevado de cafeína. No recomendado para niños, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia”, además de la cantidad de cafeína en miligramos por 100 ml. Estos datos se pueden ver en todas las bebidas energéticas que se venden en la Unión Europea.