Porciones responsables para las bebidas energéticas: una respuesta para los retos dietéticos

 

Como parte del sector más amplio de bebidas, Energy Drinks Europe (EDE) reconoce que los fabricantes de bebidas energéticas tienen que asumir un rol  importante para abordar el sobrepeso y la obesidad y promover el consumo responsable de las bebidas con cafeína.

Para afrontar ambos retos, los miembros de la EDE han promovido durante mucho tiempo la medida de 250 ml como la medida adecuada y responsable entre los formatos individuales de bebidas energéticas, además de desarrollar alternativas sin azúcar.

El McKinsey Global Institute concluyó en su importante estudio, Overcoming obesity: An initial economic analysis, que la medida más eficaz para abordar el sobrepeso y la obesidad consiste en servir porciones más pequeñas, además de que su impacto sobre los retos dietéticos es mucho mayor que el de las medidas fiscales u otras restricciones. EDE se compromete a promover soluciones efectivas y defiende la importancia de controlar las porciones entre los consumidores, reguladores y el público general.

Además de su importante papel para frenar el sobrepeso o la obesidad, los miembros de la EDE apoyan el control de las porciones por otras dos importantes razones:

1. Una lata de 250 ml de cualquier bebida energética común contiene unos 80 miligramos de cafeína. Según una recientes conclusiones de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, 75-80 miligramos de cafeína en una bebida individual aportan todo lo necesario para lograr el efecto funcional que ofrecen las bebidas energéticas; y

2. Una lata de 250 ml contiene la misma cantidad de azúcares que un zumo de manzana o naranja o un refresco convencional del mismo tamaño. Una porción pequeña promueve la moderación tanto de azúcares como de cafeína, lo que constituye un elemento importante para mantener una dieta equilibrada y desarrollar un estilo de vida saludable entre todos los grupos de edad y variantes demográficas.

Los miembros de la EDE creen firmemente  que controlar las porciones de todos los alimentos y bebidas es una solución eficaz y fundamentada para satisfacer los retos dietéticos. Los miembros de EDE ya se han comprometido pa establecer el tamaño estandarizado de referencia de 250 ml para las bebidas de consumo individual y proponer esta medida no solo para la categoría de las bebidas energéticas, sino para cualquier bebida azucarada.