Existe una gran cantidad de estudios en los que se investiga una relación potencial entre la exposición a la cafeína y problemas cardiovasculares como tensión arterial alta, arritmias cardíacas o enfermedades coronarias. A pesar de los repetidos intentos de demostrar la existencia de una relación entre cafeína/café y distintas enfermedades cardiovasculares, los resultados de las investigaciones más recientes permiten llegar a la conclusión de que el consumo de café u otras bebidas que contienen cafeína en cantidades moderadas (400 mg de cafeína al día) no está relacionado con el aumento de los factores de riesgo cardiovascular en condiciones de la vida real.

Los datos existentes muestran que el consumo actual de cafeína (p. ej. de hasta 4–6 tazas de café al día) no es la causa de las enfermedades cardiovasculares. Organizaciones como la American Heart Association, la Sociedad Europea de Hipertensión, la Sociedad Europea de Cardiología, así como la American Society of Hypertension, mencionan en sus respectivas directivas que la cafeína no es un factor relevante para tener la tensión alta. Si se consume en moderación, la cafeína no tiene efectos negativos en el sistema cardiovascular. En 2015, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha confirmado que el consumo de cafeína procedente de cualquier fuente de la dieta de hasta 400 mg al día no plantea reservas respecto a la seguridad en relación con la salud cardiovascular si se consume por adultos sanos de la población general.

Problemas cardiacos

Las bebidas energéticas típicas contienen la misma cantidad de cafeína que una taza de café de filtro casero. El contenido de cafeína de las bebidas energéticas se indica en la etiqueta de modo que los consumidores obtengan una información clara. Si existe inseguridad respecto al consumo de determinados ingredientes de las bebidas energéticas, predisposición o alguna dolencia cardiaca conocida, se debe consultar a un médico.

Infarto de miocardio

Los factores de riesgo importantes para un infarto de miocardio son anteriores enfermedades cardiovasculares, obesidad, alta tensión arterial, movimiento insuficiente y un estilo de vida no saludable. Si se consume en condiciones normales, la cafeína no tiene efectos negativos en el sistema cardiovascular. Los ingredientes de las bebidas energéticas se indican en la etiqueta. Son ingredientes alimentarios autorizados y están clasificados por autoridades como la EFSA y, por lo tanto, son seguros para el consumo. Las bebidas energéticas contienen aproximadamente la misma cantidad de cafeína que una taza de café de filtro casero.