Los médicos aconsejan normalmente a las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia que reduzcan su consumo de cafeína. Muchos expertos de todo el mundo han analizado los efectos de la cafeína (Nawrot et al., 2003). Los científicos de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) , una autoridad independiente responsable de evaluar los riesgos relacionados con la seguridad de alimentos y piensos en la Unión Europea, realizaron en 2014 una exhaustiva investigación de la bibliografía científica sobre la cafeína. En su informe llegaron a la conclusión de que la población general de adultos sanos no está expuesta a ningún riesgo para la salud a causa de la cafeína si el consumo diario se limita a 400 mg. Recientemente, esto ha sido confirmado por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, 2015). No obstante, la EFSA recomienda que las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia limiten su consumo diario de cafeína a 300 mg.

Las normas sobre el etiquetado de bebidas que contienen cafeína están unificadas en la UE (reglamento UE 1169/2011 sobre la información alimentaria al consumidor). En las bebidas con un contenido de cafeína superior a 150 mg/l se debe indicar dicho contenido y añadir una indicación (“Contenido elevado de cafeína. No recomendado para niños, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia”), especificando además el contenido de cafeína expresado en mg por 100 ml en la etiqueta.

Las bebidas energéticas típicas contienen 32 mg por 100 ml de cafeína y lo indican en la etiqueta para que los consumidores de la UE estén bien informados.