Ninguno de los ingredientes de las bebidas energéticas es deshidratante. Esto incluye también a la cafeína, que en las bebidas energéticas suele encontrarse aproximadamente en la misma cantidad que en una taza de café de filtro casero. Esto ha sido confirmado por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que es responsable de evaluar los riesgos relacionados con la seguridad de alimentos en la Unión Europea (2015).

Independientemente de esto, es imprescindible para el cuerpo humano tomar suficientes cantidades de líquido, especialmente si se realiza una actividad deportiva o un entrenamiento intenso. Sin la correspondiente ingesta de líquido, el ejercicio físico intenso puede producir una deshidratación.

Las bebidas energéticas son bebidas funcionales y no bebidas deportivas para rehidratarse. Aunque las bebidas energéticas contienen agua y la proporcionan al cuerpo, no han sido creadas para compensar posibles deficiencias de líquidos.

En general se recomienda beber mucha agua al realizar esfuerzos físicos, especialmente en caso de entrenamientos intensos.