Las bebidas energéticas contienen ingredientes funcionales con efectos positivos en el cuerpo humano.

En general, las bebidas energéticas contienen cafeína cuyos efectos excitantes se conocen desde hace siglos. Recientemente la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), una autoridad independiente responsable de evaluar los riesgos relacionados con la seguridad de alimentos y piensos en la Unión Europea, evaluó positivamente los efectos de la cafeína en la salud, en concreto el aumento del estado de alerta, la atención, la resistencia física, la capacidad de resistencia y el menor esfuerzo en caso de actividad física.

Las bebidas energéticas suelen contener diferentes combinaciones de vitaminas que repercuten en la salud. La EFSA evaluó positivamente los efectos de algunas vitaminas B en la salud con respecto a su contribución a un metabolismo normal, un normal funcionamiento del sistema nervioso y la reducción del cansancio y el agotamiento. Además el ácido pantoténico, también una vitamina B, contribuye al rendimiento intelectual.

La mezcla de ingredientes excitantes y funcionales convierte a las bebidas energéticas en bebidas funcionales con un efecto útil para las personas que quieren mantenerse activas. A fin de satisfacer las necesidades de los consumidores, las bebidas energéticas se encuentran disponibles en diferentes variantes.